Planes perfectos en Granada: qué hacer antes o después de comer en Taberna El Mentidero

Granada tiene un ritmo propio. Una mezcla irresistible de historia, arte, callejeo y buena mesa. Y si estás por el centro y te preguntas qué hacer antes o después de comer en Taberna El Mentidero, aquí tienes una ruta pensada para disfrutar cada momento al máximo.

Antes de comer: pasea, descubre, respira historia

Nada abre mejor el apetito que un paseo por las calles con más alma de Granada. Nuestra recomendación:

  • Comienza el día en la Plaza Bib-Rambla, con un café al sol y vistas a las flores del mercado. Desde ahí, callejea hasta la Catedral y piérdete entre fachadas centenarias y tiendas con encanto.

  • Descubre el Corral del Carbón, una joya nazarí del siglo XIV a un paso de nuestra taberna. Es uno de esos rincones que aún susurra historias de mercaderes y poetas.

  • Si te apetece algo más cultural, elige una exposición rápida en el Centro José Guerrero o entra en la Capilla Real para ver de cerca los restos de los Reyes Católicos.

Después de tanto estímulo, el cuerpo pide un homenaje. Y aquí entramos nosotros.

La parada imprescindible: Taberna El Mentidero

Ubicada en pleno corazón de Granada, nuestra taberna es ese lugar donde los sabores de siempre se mezclan con el ambiente que solo una buena barra andaluza sabe crear. Platos caseros, producto de temporada, vinos con historia y una carta donde cada bocado cuenta algo de nosotros.

Ya sea para tapear sin prisa o para sentarte a disfrutar de un almuerzo completo, en El Mentidero te hacemos sentir parte de esta ciudad.

Después de comer: atardecer con vistas o café con encanto

Si te has dejado llevar por el sabor y aún te queda tiempo para seguir explorando:

  • Sube caminando hasta el Mirador de San Nicolás o el Mirador de la Placeta de Carvajales. Las vistas de la Alhambra al atardecer no necesitan filtros.

  • O si prefieres algo tranquilo, pasea hasta la Carrera del Darro y siéntate a tomar un café en alguna terraza con vistas al río y al Paseo de los Tristes.


En Granada, cada rincón tiene un plan. Y en Taberna El Mentidero, siempre hay una mesa esperándote.
¿Te apuntas?